En la distancia

Fotografía: Dayana Jiménez Díaz 2013.

«Te espero cuando miremos al cielo de noche: tú allá, yo aquí» Mario Benedetti.

Desde lejos los domingos no son fáciles, la verdad que no, y es que hay domingos de domingos, unos más cortos, otros por el contrario muy largos, como hoy, por ejemplo.

En la madrugada desperté y enseguida recordé cada una de las cosas que inundan mi cabeza mientras recorro el camino que me aleja de una tierra llena de magia pero que me acerca a la vida que decidí vivir, llena de desafíos constantes y de sueños por cumplir, pensé en eso y quise volver a cerrar mis ojos, ya era demasiado tarde, supe en ese instante que el domingo ya había empezado, y que para mi sorpresa estaría lleno de matices.

Se hizo de mañana, y pregunto: ¿has notado que en la distancia se aprecia más lo que uno tiene? La voz de tus seres queridos, sus risas en medio de los pasillos de la casa (sobre todo la carcajada de papá), los pasos de los niños corriendo por toda la sala, el olor a comida de la mamá y de la abuela, la brisa que te habla invitándote al mar, las conversaciones eternas con los primos acerca de los amores, de los enamorados y de nuestras pasiones.

Ay domingo, son apenas las 10 a.m y ya llenas de nostalgia el lugar, me das tanto silencio que hasta mi alma se ha quedado sorda.

En ese instante marca mamá al celular, ¡es ella!, se me llena el corazón de nervios, de repente escucho en el fondo a la princesa (mi sobrina) quiere hablarme ¡ay Dios!, que me de fuerzas para que no escuche como se me quebranta la voz. Y fui feliz, y fui fuerte, y casi lloro, pero su voz, ¡ay su voz!, me dio alegría, y esperanza.

Entonces, ¿para qué culpo al domingo y a la distancia? Si es en la distancia en dónde he crecido, y en dónde he aprendido, y volvería, sin temor alguno, a cometer por primera vez los errores que me hicieron ser quien soy ahora, y volvería a tomar esta decisión, y volvería a vivir cada domingo, porque gracias a ellos mis letras se han llenado de sentimiento.

La tarde pasó, y la noche me encuentra, alguien una vez me dijo que mi sonrisa es contagiosa y que mi rostro hasta más lindo se ve, ¿porqué dejaría de sonreír?.

Ya casi deja de ser domingo.

Para los que están aquí y para los que están allá, un beso en la distancia.

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